Cómo cuidar tus pies en verano

Laura Muñoz Consejos

¡El verano ya llegó! Y el buen tiempo, el sol, el calor y el tinto de verano. Desde Muñoz Podólogos en Aranda de Duero queremos compartir unos consejos saludables para que tus pies no sufran este año.

Y es que no importa si eres de mar, o de montaña. O incluso, si te gusta viajar a otras ciudades y recorrerlas de arriba a abajo. Ya sabes que tus pies, incansables, te llevarán donde quieras ir. ¿Qué te parece si los cuidamos un poco?

Si nos vamos a la playa o a la piscina

Estamos deseando que nuestros pies por fin se sientan libres después de todo el invierno y tener la sensación del agua del mar recorriendo nuestros pies a todas horas. Pero, ¡ojo! Que nuestros pies no lo resisten todo.

Prevención, prevención y prevención

Durante el verano se presentan una serie de factores idóneos para las infecciones por hongos en los pies. El exceso de calor, tener los pies en medios húmedos y sobretodo, el hábito de caminar descalzos en lugares concurridos, como son las piscinas y duchas públicas, son los ingredientes perfectos para la aparición de hongos. A veces se nos olvida que al caminar sin chanclas o zapatillas por la habitación del hotel o al compartir toalla o calzado con otra persona, nos arriesgamos a que afloren.

Dentro de las infecciones más recurrentes, encontramos la de Pie de Atleta. Esta patología se manifiesta por la aparición de enrojecimiento en la piel  y surgen, de manera característica en la zona interdigital, surcos o grietas blanquecinas que se descaman. Otro problema muy frecuente que se da en estos ambientes, sobretodo en niños, es el contagio de papilomas o verrugas plantares.

Por todo ello debes tener en cuenta que caminar descalzos no es la mejor opción. Guarda un momento del día para inspeccionar bien tus pies y no olvides secarte muy bien los dedos tras el baño.

Protegernos del sol y las quemaduras

Al igual que nos aplicamos en el resto del cuerpo, no nos debemos olvidar de sufrir quemaduras en los pies, sobretodo en la zona del empeine que es especialmente sensible.

Si nos vamos a la montaña

A veces no hay mejor descanso que la paz que proporciona la naturaleza. El aire limpio y puro que oxigena la mente y hace que te olvides de todo. ¡Pero no te olvides de tus pies! Si vas al campo o a la montaña deberás cuidarlos con mucho mimo para que no te estropeen las vacaciones.

 

Personas caminando en la montaña

Exceso de sudoración y corte de uñas

La hiperhidrosis, esto es, el exceso de sudoración, es otro de los problemas más frecuentes en el verano. Las elevadas temperaturas y dependiendo del tipo de calzado que se utilice pueden incrementar la sudoración del pie. Se pueden llegar a formar grietas en los espacios interdigitales, provocar rozaduras o ampollas y favorecer la aparición de hongos.

Ten en cuenta que un corte correcto de las uñas es importantísimo, siempre recomendamos hacerlo de forma recta. Los pies en verano se hinchan por el calor, pudiendo favorecer que la uña se encarne (onicocriptosis), con el consiguiente peligro potencial de infección.

Por todo ello se debe tener higiene diaria de los pies, secándolos cuidadosamente especialmente entre los dedos y cambiar varias veces al día de calcetines.

Calzado adecuado

Para cualquier actividad deportiva que se realice al aire libre, debes elegir un tipo de calzado adecuado. Hay que tener mucho cuidado con la utilización de zapatos abiertos, puesto que no sujetan el pie lo suficiente.  Por último, es recomendable alternar con otro calzado apropiado para el reposo cuando se termine la actividad.

Entonces, ¿qué debes saber para elegir tu calzado? Es necesario tener en cuenta una serie de requisitos básicos:

  • Material flexible, transpirable y suave. Para que el pie se pueda mover libremente. Con ello se evitan roces y la posible aparición de ampollas.
  • Zona del talón más resistente para evitar torsiones y así proporcionar estabilidad.
  • Horma adaptada a nuestra morfología de pie (amplio en ancho y largo).
  • Suela amortiguadora para minimizar los golpes bruscos de talón y evitar lesiones inflamatorias como la fascitis plantar.
  • Resistentes a las presiones o roturas y que tengan un alto poder de absorción frente al sudor y el agua.
  • Puntera alta y que no oprima para evitar problemas en las uñas (onicomicosis)
  • Utilizar calcetines de fibras naturales.

Por lo que sandalias para estos casos NO es recomendable ya que no nos permiten sujeción ni amortiguación.

Recuerda, además, que este tipo de calzado deportivo se debe ceñir solo a éste ámbito, NO para su uso diario.

Si viajamos a otras ciudades

¿Pasaporte? Listo. ¿Tarjetas de embarque? Listo. ¿Cámara de fotos? El iPhone, listo. ¿Cargadores? Listo.  ¿Consejos para que los pies no fastidien tu viaje? Sigue leyendo.

 

Personas caminando en Nueva York

Hidratación

En verano lo que más usamos son sandalias y chanclas porque de esta forma los pies se encuentran más aireados. Pero el hecho de llevar los pies al aire, el calor que desprende el suelo provoca una mayor sequedad de la piel, es decir, se deshidratan. Esto puede provocar durezas o grietas en los talones y otras zonas de apoyo y hace que la piel adquiera un aspecto blanquecino por la falta de hidratación y acumulación de hiperqueratosis.

En esta época del año debes hidratar la piel a diario para no tener problemas de sequedad. Se recomienda hacerlo mejor por las noches para evitar la sudoración durante el día y sobretodo, tener cuidado de no acumular crema sin absorber entre los dedos para impedir una humedad excesiva en la zona y la posible aparición de hongos.

Calzado idóneo

Estás preparando la maleta para un viaje dedicado al turismo por ciudad y en el que vas a estar la mayoría del tiempo caminando, así que escoge un calzado que te proporcione estabilidad.

Por lo general, las sandalias y las chanclas no sujetan bien el pie, por lo que la marcha puede volverse más inestable y aumente el riesgo de torceduras o esguinces. Por eso, recomendamos el uso de las chanclas siempre para las piscinas.

Esto no significa que debas desterrar del todo las sandalias, pero hay que procurar no abusar. Hay que combinar las sandalias con otro tipo de calzado más adecuado, porque aquéllas obligan a la musculatura plantar del pie a estar en excesiva tensión y pueden provocar fascitis y deformación de los dedos (dedos en garra).

Siempre elige aquel calzado que tenga:

  • Material transpirable.
  • Horma ancha para evitar deformación de dedos, como juanetes, dedos en garra, etc.
  • Una suela firme pero flexible y que nos proporcione amortiguación en la planta del pie. Ésta no deberá ser excesivamente plana. Para las mujeres, tacón de 2-3 cm o en forma de cuña para ayudar en el despegue del pie y en el equilibrio o reparto de las cargas o zonas de apoyo.
  • Zona de talón reforzado, que permita una sujeción adecuada del pie.
  • Sin costuras, para evitar roces.
  • Cierre con cordones o hebillas.
  • Puntera de forma redondeada o cuadrada y material blando que permita el crecimiento de la uña y así evitar la dolorosa uña encarnada (onicocriptosis).

Para finalizar no te lleves únicamente zapatos que sean nuevos, recién comprados. Así evitarás rozaduras u otras manifestaciones en la piel que impidan disfrutar del viaje.

Nos vemos a la vuelta

Desde Muñoz Podólogos en Aranda de Duero apostamos siempre por la prevención y la importancia de tratar la causa y no sólo la consecuencia. Esperamos que todos estos consejos te sirvan para cuidar y tener más sanos los pies, pero sobretodo, queremos que disfrutes del verano, y si eres de los afortunados, te deseamos unas vacaciones maravillosas.

Ya sabes que ahora estamos más cerca de ti. Si tienes alguna duda, utiliza el formulario de contacto, llámanos o pide cita desde nuestra web. O si prefieres, estaremos encantados de atender tus dudas a través de Facebook y Twitter.